Las autoridades griegas arrestaron a un miembro de las Fuerzas Armadas el 5 de febrero bajo sospecha de espionaje para China. El detenido, comandante de un escuadrón de entrenamiento en sistemas de telecomunicaciones, habría recopilado y transmitido información militar secreta relacionada con la OTAN. El caso se perfila como uno de los más graves descubiertos en Grecia.
El arresto se produjo en la base de la Fuerza Aérea de Kavouri, en la región de Ática. El Estado Mayor de la Defensa Nacional de Grecia (GEETHA) confirmó que «las autoridades competentes arrestaron a un miembro de las Fuerzas Armadas a primera hora del 5 de febrero». La operación tuvo lugar «dentro de una zona militar» y se realizó «en cooperación y coordinación con otros servicios estatales».
La investigación comenzó hace aproximadamente dos meses, cuando la CIA notificó a los servicios de inteligencia griegos sobre una posible filtración. Las autoridades colocaron al sospechoso bajo vigilancia antes de proceder al arresto. Durante el operativo, se incautó un dispositivo equipado con software supuestamente facilitado por Pekín que permitía fotografiar documentos clasificados.
Acusaciones formales
El GEETHA especificó que el arresto se produjo «tras claras indicaciones sobre la comisión de actos criminales contemplados en el Código Penal Militar, principalmente recopilar y transmitir a terceras partes información secreta de importancia militar con el riesgo de dañar los intereses nacionales». La identidad del detenido no ha sido revelada. Se desconoce si actuó en solitario.
Fuentes gubernamentales y de seguridad citadas por el diario griego 'Kathimerini' confirmaron que China habría sido el destinatario de la información. Pekín no se ha pronunciado sobre el asunto hasta el momento.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








